9 de agosto de 2013

 

 

Barak Obama

Presidente de los Estados Unidos

1600 Pennsylvania Ave NW,

Washington, DC 20500, United States

Tel.  1 202-456-1111

 

 

Estimado Señor Presidente:

 

Mi nombre es Walter H. Bruckman y soy profesor de economía en el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Puerto Rico.  El motivo de esta carta se expresa a continuación.

 

Un peligro se cierne sobre la nación norteamericana que es mucho más importante y grave que el terrorismo.  Sin embargo, nadie parece advertir su existencia ni su avance a través del tiempo.  El carácter heterosexual de la sociedad norteamericana está siendo cambiado.  Los Estados Unidos se encuentran inmersos en un proceso de transición de una sociedad heterosexual a una sociedad homosexual.

 

Usted, conjuntamente con el ex presidente Bill Clinton, ha lanzado a la nación norteamericana por este derrotero.  Espero que no se moleste por decirle esto.  No tengo nada personal en contra de usted.  Por el contrario, me regocijé, al igual que lo hicieron millones de personas alrededor del mundo cuando usted ganó las elecciones convirtiéndose en el primer presidente negro de los Estados Unidos.  No obstante, tengo que manifestar mi frustración al verlo tomar decisiones que entiendo son funestas para el futuro de los Estados Unidos. 

 

Como puertorriqueño no soy creyente en la Estadista ni en el Estado Libre Asociado para Puerto Rico.  Pienso que Puerto Rico por su idioma y su cultura debe ser parte del sueño bolivariano de una confederación de estados latinoamericanos.  Pienso además que esa confederación, una vez consolidada, podría incluir todos los demás países americanos de habla inglesa y francesa.  Para obtener información sobre mi manera de pensar con respecto a Confederación de Países Latinoamericanos ver en el internet el portal:

 

PartidosBolivarianos.com.

 

No obstante, independientemente de mi pensamiento político, como ciudadano de los Estados Unidos, y aunque no lo fuera, no puedo mirar con indiferencia el destino al que usted y el ex presidente Clinton han lanzado a la nación.  Creo que usted ha sido víctima de las metas electorales que se ha fijado el Partido Demócrata al enterarse que más del 50% de los norteamericanos aprueban el matrimonio homosexual. 

 

En la política hay dos tipos de líderes: 1.  Los que se dejan llevar por el clamor de las masas para complacerlas y 2.  Los que tratan de orientar el clamor de las masas para educarlas.  Los primeros son seguidores del pueblo.  Los segundos son conductores del pueblo.  Si usted quiere ser presidente para ser presidente, entonces le aconsejó ser seguidor del pueblo.  Si usted quiere ser presidente porque desea hacer algo por su país y legarle a las futuras generaciones un mundo mejor, entonces le aconsejó ser un conductor del pueblo.  Ese era el pensamiento de John F.  Kenedy cuando definió su quehacer político en la frase: "No te preguntes que puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país".

 

Lo que necesita los Estados Unidos en este momento es un presidente conductor y educador de las masas y no un presidente seguidor y populista de las masas.  Necesita un líder conductor y educador como lo fue Jorge Washington ante la encrucijada histórica de la guerra de independencia para terminar con el sistema colonial, como lo fue Abran Lincoln ante la encrucijada histórica de la guerra civil para terminar con el sistema de la esclavitud, como lo fue John F.  Kennedy ante la encrucijada histórica de los programas de acción afirmativa para terminar con el sistema de discriminación racial, como lo fue en Inglaterra Winston Churchill en contraposición con su oponente político Arthur Neville Chamberlain ante la encrucijada histórica de la Segunda Guerra Mundial para enfrentar a Hitler.

 

Ante la actual encrucijada histórica de los Estados Unidos, en donde se decide la evolución de una sociedad heterosexual a una homosexual, la nación necesita de un presidente conductor y educador de las masas.  No necesita para nada de un presidente electorero seguidor de las masas.  No le preste usted atención a los consejos de Clinton y demás miembros del Partido Demócrata que sólo tienen como única meta ganar las elecciones para tener un presidente demócrata.

 

¿Ha pensado el liderato demócrata en las consecuencias que esta decisión tendrá en el largo plazo sobre la alineación de las fuerzas políticas de los países del mundo y en la salud y el bienestar de la población en el futuro?

 

Con respecto a la alineación de las fuerzas políticas podemos vislumbrar lo siguiente.  El liderato político de los Estados Unidos y en especial el liderato político del Partido Demócrata, no tienen la más mínima idea de las consecuencias políticas que tendrá para la nación la evolución de los Estados Unidos hacia la homosexualidad en un término de tiempo tan relativamente corto como 100 años.  Si los Estados Unidos no consiguen arrastrar por ese camino a los países de la cultura oriental y en especial a Rusia, China y Japón, ocurrirá que dentro de aproximadamente un siglo el mundo quedará escindido entre países homosexuales y países heterosexuales.  Los países pertenecientes a la cultura occidental quedarán enfrentados a los países pertenecientes a la cultura oriental en términos de países homosexuales vs. países heterosexuales. 

 

La alineación política de países ya no será por causas económicas entre países del tercer mundo y países desarrollados o entre países comunistas y países capitalistas o entre países detrás de la cortina de hierro y países de la OTAN.  Tampoco será una alineación por causas religiosas entre países cristianos y países no cristianos.  Será una alineación por causas de la conducta sexual entre países homosexuales y países heterosexuales.  De surgir una confrontación y una consecuente tercera guerra mundial será entre países homosexuales vs. países heterosexuales.  Bajo tales circunstancias, los Estados Unidos tendrían el triste y doloroso papel de ser el líder de los países homosexuales y Rusia o China o Japón el papel de ser el líder de los países heterosexuales.  Será una lucha entre la cultura occidental y la cultura oriental en una alineación de fuerzas basadas en la conducta sexual de las naciones.  Será el ocaso de la cultura occidental y el resurgimiento de la cultura oriental como hegemónica.  Los países homosexuales entrarán en un proceso de degeneración de valores que los llevará a languidecer como culturas avanzadas.  El presidente de los Estados Unidos podría ser un homosexual y la primera dama otro hombre.  Con este patético liderato de panorama los Estados Unidos estarían enfrentando los conflictos militares internacionales y la lucha por la hegemonía.  Será un escenario verdaderamente triste para los Estados Unidos. 

 

Con respecto a la salud y el bienestar de la población podemos decir lo siguiente.  Los políticos que crean leyes legalizando el matrimonio homosexual no se han preocupado por determinar las consecuencias de estas decisiones sobre la incidencia de enfermedades epidémicas y pandémicas que puedan acabar con una tercera parte de la población de los Estados Unidos.  Por ejemplo, ¿qué efecto tendría una mutación del virus del VIH en una sociedad donde más del 30%, 50% o 70% de la población sea homosexual?

 

Es por las posibles consecuencias de estas decisiones sobre el futuro de la nación que entendemos que el momento en que vivimos no requiere de líderes electoreros seguidores de las masas, sino que el momento requiere de líderes conductores y educadores de las masas.  Es por ello que me tomo el tiempo para advertirle a usted y al resto de la nación del peligro oculto que se cierne sobre los Estados Unidos a partir de estas decisiones.  Repito: los Estados Unidos se encuentran en un proceso de transición de una sociedad heterosexual hacia una sociedad homosexual y las autoridades gubernamentales no están conscientes de ello.

 

 

Cuál es la Razón por la Cual el Peligro que se Cierne Sobre los Estados Unidos Permanece Oculto y no Puede ser Percibido

 

Los científicos que descubren relaciones de causa efecto que se adelantan a su época tienen que enfrentar como consecuencia el que sus teorías sean ignoradas hasta que la sociedad madure y evolucione lo suficiente como para entender y aceptar esas teorías.  En el campo de la astronomía eso sucedió con la teoría heliocéntrica de Nicolás Copernico que ponía al sol como el centro del universo; tuvo que esperar 80 años hasta que Galileo Galilei la confirmara y por poco le cuesta la vida ante la santa inquisición.  Sucedió también en el campo de la medicina con el descubrimiento de la circulación de la sangre por el científico español Miguel Servet que tuvo que esperar casi 100 años hasta que el científico inglés William Harvey lo redescubriera y lo diera a conocer en un época ya madura para ser entendida.  Sucedió también en el campo de la biología con las leyes de herencia de Gregor Mendel que fueron ignoradas y tuvo que esperar 35 años hasta que el tiempo fuera maduro para que fueran redescubiertas y aceptadas.

 

La Teoría de los Senergicones que yo escribiera es una de estas teorías que se adelanta a su época.  Es una teoría psicosocial que explica los determinantes de la conducta humana.  Fue publicada hace 18 años en 1995 por la editorial Trillas, pero nadie le ha prestado la menor atención.

 

Recientemente los experimentos realizados por los científicos de la Universidad de Colorado confirman las predicciones hechas en esa teoría.  Ellos descubrieron que se pueden identificar y cuantificar, en el patrón de actividad del cerebro, el estado emocional de una persona con respecto a la emoción dolor, cosa que había sido predicha por La Teoría de los Senergicones hace más de 18 años.

 

Escribí a la Secretaria de Seguridad de la Patria de los Estados Unidos Janet Napolitano explicándole la importancia que tiene este descubrimiento hecho por la Universidad de Colorado en la lucha contra el terrorismo.  La carta a la señora Napolitano puede ser examinada en el portal de Internet:

 

Consultando.net/us-department-of-homeland-security.aspx

 

 

¿Qué Relevancia Tiene la Teoría de los Senergicones en Este Momento?

 

Resulta que la aplicación de La Teoría de los Senergicones para analizar lo que está pasando en los Estados Unidos y en los demás países del mundo con respecto al reconocimientos de los derechos de los homosexuales ha producido a su vez otra nueva teoría: La Teoría de la Homosexualidad por Aprendizaje Cultural la cual por ser también una teoría que se adelanta a su época no es comprendida. 

 

Esta teoría establece que la conducta homosexual, así como la heterosexual, son culturalmente aprendidas.  Como consecuencia, el reconocimiento de la conducta homosexual como una conducta buena, correcta y aceptable, así como la legalización del matrimonio homosexual tienen el efecto de iniciar un cambio en los valores de la sociedad norteamericana, lo cual a su vez habrá de generar cambio en la conducta sexual de las nuevas generaciones en aproximadamente 100 años.  El mismo razonamiento aplica en el caso de todas las demás naciones que imitan el ejemplo de los Estados Unidos.  Es decir, se trata de un proceso de transición cultural de sociedades heterosexuales a sociedades homosexuales.  Esa teoría puede ser examinada en Internet en la dirección:

 

PaísesHomosexuales.Com

 

La transición de los Estados Unidos hacia una sociedad homosexual tomará de cuatro a cinco generaciones, es decir, entre 80 a 100 años.  La teoría predice que para el año 2112 más del 30% de la población de los Estados Unidos será homosexual.  Sin embargo, a pesar de la importancia de este proceso evolutivo, la sociedad norteamericana no tiene conciencia de su existencia y no la tendrá por muchos años hasta que ya el proceso evolutivo sea irreversible. 

 

La razón por la que existe esta inconsciencia o enajenación en la sociedad norteamericana es simple.  Al igual que con las teorías que se adelantan a su época, La Teoría de la Homosexualidad por Aprendizaje Cultural está demasiado adelantada a su época.  En consecuencia, la sociedad norteamericana no está madura ni preparada para entender esta teoría.  No obstante, a diferencia de las otras teorías científicas que se adelantan a su época, La Teoría de la Homosexualidad por Aprendizaje Cultural tiene la particularidad de que cuando pasen los años y la sociedad norteamericana madure lo suficiente para que sea entendida, ya será muy tarde para revertir este proceso.  Es decir, cuando los tiempos maduren para que esta teoría sea entendida, ya el proceso de transición no tendrá retorno. 

 

Lo anterior ocurrirá tanto en los Estados Unidos como en los demás países del mundo que hayan seguido su ejemplo de reconocer la conducta homosexual como buena y correcta, así como el matrimonio de hombres como hombres y mujeres con mujeres.

 

 

Factores que Contribuyen a la Enajenación del Pueblo de los Estados Unidos

 

La capacidad de la sociedad para reaccionar ante este peligro que enfrenta la nación norteamericana ha sido erosionada por una ideología homosexual que ha logrado convencer al Tribunal Supremo de los Estados Unidos para que establezca jurisprudencia que criminaliza en los ciudadanos la tenencia de valores en contra de la conducta homosexual.  Una ideología homosexual que ha logrado que las legislaturas de los Estados Unidos, no solamente pasen leyes legalizando el matrimonio homosexual, sino que pasen leyes y reglamentaciones que persiguen sistemáticamente y castigan a toda persona que se expresa públicamente en contra de la conducta homosexual.  Los artistas, los deportistas y las figuras públicas que se han expresado en contra de la conducta homosexual se les ha obligado a renunciar en sus puestos de trabajo o se les ha obligado a pedir perdón y a disculparse o se les ha obligado a ambas cosas.  Por consiguiente, los medios noticiosos, los comentaristas de radio y televisión y el público en general, sienten temor de oír y darle promoción o destaque a una teoría que como la nuestra establece que la conducta homosexual, al igual que la heterosexual es un fenómeno cultural que se enseña y se trasmite de padres a hijos en cada generación.  Una teoría que establece que la criminalización de los valores culturales que condenan la conducta homosexual por parte del Tribunal Supremo y de las legislaturas de los Estados conduce inexorablemente a la evolución de la sociedad norteamericana de una cultura heterosexual hacia una cultura homosexual.

 

Como consecuencia de esa criminalización de los valores en contra de la conducta homosexual, yo no encuentro ninguna editorial que se atreva a publicar mi libro.  Yo presumo que aparte del prejuicio en contra del tema, ellos temen que la gente proteste y boicoteen la venta de sus libros en los establecimientos comerciales.  Por esta misma razón tampoco encuentro ningún agente literario que se interese por representar mi libro ante las editoriales. 

 

Lo mismo sucede con la prensa escrita, la radio y la televisión. 

 

En contraste con La Teoría de la Homosexualidad por Aprendizaje Cultural, la Ideología Homosexual recibe un trato privilegiado en los medios de comunicación masiva.  Si alguien escribe un parte de prensa a favor del movimiento gay, todos los medios noticiosos le dan cobertura y lo entrevistan.  Si alguien convoca una conferencia de prensa para hablar de los derechos de los homosexuales a que se le reconozca la conducta homosexual como buena y correcta, todos los medios noticiosos lo cubren.  Pero si alguien escribe una teoría que establece que la sociedad norteamericana ha entrado en un proceso evolutivo de una sociedad heterosexual a una homosexual, ningún medio noticioso se interesa en lo más mínimo para darle cobertura.  Es tachado de homofóbico, entre otros epítetos, y se le discrimina.  Las casas editoriales se rehúsan a publicar dicho libro y no se consigue ningún agente literario que se atreva a representar al autor de esa teoría.

 

Este trato discriminatorio contra una teoría que advierte la amenaza inminente a la que se enfrenta la nación norteamericana sólo puede tener una explicación: aparte del prejuicio en contra de la temática, nadie se atreve a opinar en contra de la conducta homosexual pues se ha desatado a nivel nacional una campaña de persecución y represalia contra todo aquel que lo hace.

 

Es está triste realidad la que me lleva a apelar al sentido del deber que tienen los norteamericanos y, en específico, a los medios de comunicación masiva.  El deber de velar por el principio de la libertad de expresión y el deber de acudir al llamado de la patria para velar por sus mejores intereses y su bienestar futuro.  El deber de ser imparcial y equilibrado en la información que se le provee al público.  Si solamente se provee información de un solo lado, se le hace un flaco servicio a la libertad de expresión.  Es el apego de los norteamericanos a esos valores lo que ha hecho grande a la nación. 

 

Ante la indiferencia de los miembros de la sociedad para asumir la defensa del país solo puedo decir: ¿qué pasa con la nación norteamericana que no puede encontrar en ninguno de sus hijos autóctonos nadie que se preocupe por su futuro como sociedad heterosexual? Sabemos que ser imparcial y darle igual exposición en el quehacer político y en los medios de comunicación a una teoría científica que contradice la ideología homosexual tiene como costo  o consecuencia el tener que enfrentar las represalias de los grupos que promueven la ideología homosexual y que cuentan con la simpatía de más del 50% de la población.  Pero eso es un sacrificio que tenemos el deber de asumir.  ¿Qué pasaría con esta nación si no puede contar entre sus políticos y entre sus empresarios de los medios de comunicación con nadie que esté dispuesto a sacrificar su hacienda y su bienestar personal por la patria, tal y como lo hicieron sus fundadores?

 

Es triste que la nación tenga que depender de los extranjeros para que la defiendan.  Yo no puedo hacer lo que hago sin recibir la ayuda de alguien.  Necesito dar a conocer esta teoría al pueblo norteamericano y al mundo en el menor tiempo posible.  Cada año qué pasa cuenta.  Necesito darla a conocer especialmente entre los jueces de la Corte Suprema, entre los legisladores del congreso y entre los jefes de gabinete del poder ejecutivo, incluyendo al presidente.  Necesito que me ayuden a publicarla y a hacerle llegar una copia del libro a cada juez, a cada legislador y a cada jefe de gabinete y al presidente.  Necesito que alguien me dé la mano.  Yo soy un científico social.  No soy un político, ni un promotor, ni un relacionista público.  Necesito encontrar en todas estas áreas gente que me ayuden a dar a conocer esta teoría en el menor lapso de tiempo posible.  Mientras más años pasen, más difícil será revertir el proceso de transición de los Estados Unidos y del mundo de sociedades heterosexuales a sociedades homosexuales.

 

Yo sé que mis planteamientos parecen lunáticos o de una persona que desvaría, pero ya le he explicado eso.  La misma impresión produjeron los planteamientos de Copernico, Galileo, Miguel Servet y Mendel.

 

Estoy tocando puertas pidiendo ayuda.  La nación se nos transformará en un término tan relativamente corto como cinco generaciones (100 años).  Hola; ¿hay alguien en la casa? Es el futuro de la nación y del mundo lo que está en juego.

 

 

Sin otro particular, quedo de usted,

 

 

 

Cordialmente,

 

 

Walter H. Bruckman

Departamento de Ciencias Sociales

Universidad de Puerto Rico

 

 

 

 

C.        Cristina Fernández de Kirchner

            Presidenta de Argentina

 

            Mariano Rajoy

            Presidente de España

 

            Francois Hollande

            Presidente de Francia

 

            José Mujica

            Presidente de Uruguay

 

            Vladimir Putin

            Presidente de Rusia

 

            Xi Jinping

            Presidente de China

 

            Shinzo Abe

            Primer Ministro de Japon

 

            Presidentes, gobernantes y ministros de otros países

 

            Joseph R. Biden Jr.

            Presidente del Senado

 

            Otros Senadores

 

 

            John Boehner

            Presidente Cámara de Rerpresentantes

 

            Otros Representantes

 

            John G. Roberts, Jr.

            Presidente Corte Suprema

 

            Otros Jueces de la Corte Suprema

 

            Papa Francisco I

 

            Otros líderes religiosos